Pues eso, que ya solo falta una semana para la Maratón de Barcelona. Han sido cuatro meses en los cuales puedo contar con los dedos de las manos los días que no me he calzado las zapatillas y he salido a la calle a quemar kilómetros. Han sido muchas muchas horas y lo más complicado hacer huecos en la rutina semanal para poder compaginar trabajo, familia, entreno y descanso.
Días atrás os contaba la preocupación, por si todo iba bien y llevaba el rumbo adecuado en mi entreno, a día de hoy sigo igual, pero creo que es mas fruto de los nervios por lo desconocido que hace que dude de todo lo realizado. Pero leche que han sido más de 1050 km, con dos tiradas de más de 30 km eso si con diferentes sensaciones y tengo claro que al km 35 llego a partir de ahí ya veremos…..
Durante estos 7 días toca descansar, solo tengo programados 3 días de entreno y os puedo asegurar que iré mas pendientes de los bordillos, piedras y demás obstáculos que del dichoso Garmin.
Y para el día de la Maratón la estrategia es clara aguantar muchos kilómetros a un ritmo medio de 4:45 - 4:50 que sale bien cerca estaré de las 3:30. Si los kilómetros finales se atragantan no pasa nada a terminar y punto, que por cierto era mi primer objetivo, pero tantas horas corriendo hacen que te marques una meta y te auto presionas para ser más exigente con la marca personal y ya lo tengo bastante claro que en circunstancias normales estaré entre 3:45 y 3:30. Eso sí, si me acerco a las 3 hora y media las 18 cervezas corren de mi cuenta.