Para mi sobran la mitad, derrochan nuestro dinero, se acuerdan de nosotros cada cuatro años, viven alejados del día a día del ciudadano de a pie, en ocasiones en lugar de solucionar problemas los crean, anteponen sus intereses partidistas al bien general,…….y así podríamos escribir páginas y páginas para explicar lo que sentimos hacia nuestra clase política.
Pero lo de hoy en el Parlament de Catalunya para mí no tiene justificación. Un parlamento representa al pueblo que lo ha elegido y es pieza clave de cualquier estado democrático, a su alrededor gira todo el sistema. Evitar que nuestros representantes hagan su “trabajo” con coacciones, insultos y conatos de agresión para mí es intolerable.
Sinceramente si la manera de cambiar las cosas es menospreciar a la institución sobre la cual a mi parecer tendría que girar todo, mal vamos.
















