Anda la red revuelta por una dichosa ley que lleva el nombre de su promotora y no es cosa de un día, dicha ley puso en pie de guerra al mundo 2.0 desde el mismo momento que se hizo público que algo se cocía.
Y parece que hemos ganado esta primera batalla. Pero creo que esto no ha hecho más que empezar y vendrán muchas más peleas legales pues el “enemigo” es poderoso y no parará hasta ver satisfechas sus reivindicaciones.
Yo me planteo una pregunta ¿Tenemos claro por lo que luchamos y que defendemos? Estamos mezclando dos temas muy diferentes. Queremos una red libre sin controles gubernamentales ni corporativos, en la cual cualquier individuo pueda acceder libremente a contenidos, conocimientos y pueda compartirlos y expresar sus ideas con total libertad y sin ningún tipo de intromisión por parte de gobiernos, corporaciones o grupos de presión. Y si infringe la ley que sea un juez y solo un juez el que decida el cierre o la sanción. Para mí este es el principal argumento y la prioridad, tenemos un “arma” en nuestras manos que es el poder del futuro y la verdadera democracia y viendo los acontecimientos habidos en la red en las últimas semanas vemos que los hay que se están empezando a poner nerviosos.
En nuestras filas témenos un grupo que amparándose en el argumento de anterior ven como el todo vale lo podrán mantener durante una temporada y están exprimiendo la “vaca” con la excusa de la libertad y la cultura libre. Y creo que por culpa de estos se pueden ver menoscabadas las libertades de más arriba, no todo vale. Y al “enemigo” le darán igual dichas libertades con tal de mantener o aumentar sus ingresos y pueden encontrar por el camino algunos aliados que se unan a ellos y con la excusa de salvaguardar la propiedad intelectual de sus afines intenten controlar o poner freno a la libre circulación de ideas. Gran peligro.
Y a la otra parte solo decirles que dejen el victimismo y progresen. ¿Creen que van aumentar sus ingresos con una ley anti descargas o de cierres de páginas de enlaces? Vamos señores que la vida avanza que es una barbaridad busquen alternativas de negocio, paguen a los autores lo que se merecen por sus obras. Den calidad a la gente a un módico precio. O quizás les da miedo perder esa posición, pues mirándolo bien quien necesita una discográfica hoy en día o en un futuro. A mí me gustaría tratar directamente con el autor y si su canción o su disco me gusta me lo descargo y le pago, o le compro una entrada para su próximo concierto. O quizás no le pago pero le digo a un amigo que son la hostia y este si se rasca el bolsillo.
Un poco de pedagogía en un país que tiene muy dentro la palabra gratis, que las prohibiciones y cánones hacen que la gente tire más al monte.
Si si muy bonito, pero tu que haces? compras todo lo que escuchas, vees o lees?
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